jueves, 8 de mayo de 2008

LA ROBÓTICA, un gran recurso educativo





ROBÓTICA EDUCATIVA




La idea de la robótica como recurso en el aula me parece muy interesante. Hace varios meses tuve mi primer contacto con los robots. Estaba en la Facultad Multidepartamental de la UAH en Guadalajara haciendo unos papeleos y se celebraba allí la Semana de la Ciencia de la CAM. Me paseé un poco por los pasillos y vi alumnos de primaria y secundaria que presentaban proyectos de ciencias para otros centros y me llamó mucho la atención, pues sabía de la existencia de esta actividad pero nunca la había visto y no sabía que los alumnos también participaban como expositores de experimentos.



En una sala descubrimos que había robots que pertenecían al Departamento de Electrónica de la UAH y haciéndonos pasar por profesores visitantes (jeje), un chico nos fue explicando y enseñando los robots que habían hecho y las competiciones a las que asistían a nivel internacional. Disfruté mucho de aquello y ahora al ver que ésto se trabaja en los centros ya, me ha parecido excepcional y muy innovador. Ya que nuestros alumnos nacen en la era de las nuevas tecnologías qué mejor que adpatarlas para hacer los contenidos de muchas asignaturas mucho más interesantes y ofrecer a nuestros alumnos nuevas alternativas de estudio y de ocio.



Lo que más me ha gustado de visitar estas páginas es romper con la idea de que los robots son algo que escapan a nuestro entendimiento, pues hemos visto niños que los fabrican y que entienden todas las herramientas, tanto informáticas (el programa con el que los crean por dentro) como las físicas (cables, baterías, sensores, etc.).



Me ha llamado muchísimo la atención los vídeos de los alumnos de un centro exponiendo en la Universidad un taller sobre microrobótica. Claramente el primero se pone nervioso en un momento pero aún así, me sorprende mucho que estos niños sean capaces de ponerse delante de una inmensa clase de universidad para explicar, a alumnos mayores que ellos, las características técnicas de sus robots. Esta experiencia que han vivido estos niños no la hubieran vivido si no hubiera sido por su práctica en robótica y esto es algo que abre fronteras y las mentes de todos. Pues, en mi opinión, el intercambio de información y conocimiento entre cualquier persona, nacionalidad, perfil y edad, es siempre satisfactorio y se debería trabajar mucho en este sentido, sobre todo en nuestro caso, en educación.



Además, creo que como recurso puede llegar a ser muy útil si nos exprimimos un poco el cerebro. Este puede alcanzar objetivos que han estado relegados a un segundo plano durante mucho tiempo, quizá por su dificultad para trabajarlos, por falta de medios en los centros, o simplemente por falta de motivación e interés.


Se pueden desarrollar habilidades tanto manipulativas a la hora de montar los robots, como de abstracción en la parte más técnica, y de manejo de nuevos programas informáticos. Este nuevo campo de trabajo nos abre un abanico inmenso de posibilidades a los docentes y, además, se abre también un nuevo horizonte de formación para nuestros alumnos que será muy demandado en el futuro (porque no olvidemos que, desgraciadamente, muchos de los cambios que se dan en los planes de estudio son motivados y justificados por intereses económicos). El futuro necesitará de personas cualificadas en este campo y sobre todo cultivadas desde jóvenes, para que aumente el número de "expertos" y así se genere mucho más conocimiento en torno al tema.



Todos miramos hacia delante con una idea de futuro en que muchas de las acciones cotidianas estén mediadas por máquinas, robots, etc., y generar niños motivados hacia estos temas ayudará a que los trabajadores del futuro sean más eficientes y felices con su trabajo, y en definitiva, con sus vidas.


Sólo queda decir que ¡Siento mucho no haber podido acudir al taller de ayer! Espero que me contéis como ha ido todo y pueda seguir aprendiendo sobre este tema tan fascinante.



Marjo




1 comentario:

Anónimo dijo...

Me alegra que te haya interesado el tema y siento mucho que no pudieras asistir al taller. Posiblemente los niños que conociste en Guadalajara te habrían enseñado a construir esos robots.
Un saludo,
Ana Belén